"Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo. "Jean Paul Sartre.
Hace un par de días sufrí un colapso mental fatal, de los peores que he podido tener en mi corta vida. Por un lado son fáciles de manejar con la medicación correspondiente,sin embargo, la dosis esta creciendo de manera exponencial (6 pastillas de 300 Mg de Li2Co3) y como todo, esto tiene un perjudicial efecto colateral en mi organismo.Al principio ir al colegio o a mis cursos extracurriculares dopado y mareado eran una rutina de cada tercer día, pero en el último mes, gracias a la culminación del año lectivo y que tenía a mis hombros la dirección de una "obra de teatro" barata e improvisada, mis niveles de estrés y agustia estuvieron al límite.Así que, como era de esperar, duplique la dosis recomendada casi hasta el envenenamiento.
Mi desayuno era un coctel de antidepresivos, analgésicos, antiinflamatorios, sedantes y bebidas energizantes. La primera de esas sustancias, aunque pueden ser un regalo de los dioses para infelices como yo, son cápsulas de cianuro a muy bajo costo, lentos asesinos que van a través del torrente sanguíneo.Por un lado los analgésicos servían como Nemesis de los nefastos efectos que acarrean el consumo de estas pastillas, dolores de cabeza, mareos, fiebre, no cuesta sino ver la publicidad diaria que patrocina sus bondades para darse una idea del elixir de la vida eterna que es el acido acetíl salicílico.
Desgraciadamente nada es bueno para ser verdad, y esa "feliz combinación" tecnicamente mataba mi cerebro, mis pensamientos, mis ideas, todos mis sentimientos para dejarme en un estado placebo de total neutralidad con el mundo, una total abstracción de donde vivía y en el que mi aprendizaje era totalmente nulo y una pérdida de tiempo, mi actividad cerebral era inexistente. quedaba con Unas órbitas sin vida que recuperaba mediante el uso de cafeína y bebidas carbonatadas con alto contenido de azucar. Y nuevamente estaba en mis cabales, ya no había más depresión, tristeza, melancolía y angustia. Ahora reinaba la felicidad, la motivación,los arranques de euforia y despliegues livinidosos que harían sentir orgulloso al mismísimo Sade. Luego finalizaba mi cena de tres tiempos con sedantes y tranquilizantes "de origen natural" a altas horas de la madrugada. Y el ciclo empezaba otra vez,día tras día, semana tras semana, mes tras mes.
Era lógico que algún día mi cuerpo no podría seguir tolerando esta mezcolanza suicida. Como un día casual. pensé que era una taticardia cualquiera y la pasé por alto, ya había tenido esos episodios previamente así que no era novedad. Ese día estaba lloviendo y mi vida ya me importaba tan poco para protegerme del ácido sulfúrico de la lluvia, quizás alguna deshidratación o falta de glucosa por mi hipoglicemia, o simplemente que la humedad en mi ropa me hacía sentirme pesado y estaba haciendo un gran esfuerzome, me compré un chocolate, Lo ignoré y seguí caminando hasta mi casa.
Una vez dentro, dejé las llaves sobre la mesa, colgué el gaban empapado, levanté a uno de mis gatos cachorros mientras consentía a mi perrita y al momento de colocarlo en el piso mis piernas perdieron toda fuerza y mi visión se tornó borrosa por un momento me dije, "jueputa, ahora me quedé ciego", pero luego vino un pitido de alta frecuencia, muy inefable que se apoderó de mis oídos,junto con el grito de dolor de uno de mis gatitos.
No sé que habrá pasado en las siguientes 4 horas , y siquiera sé si lo que sufrí era un desmayo o probablmente un infarto. Lo único que sé es que estaba postrado, en el frío suelo, con mi cara aruñada y mi mano lesionada.Eso me deprimió tanto que rompí en llanto, es triste saber que pude haber muerto y nadie lo hubiera notado, ni familia, ni amigos, ni amores, siquiera mis enemigos, nunca en mi vida me había sentido tan sólo como en esos momentos. Lo único que hice fue abrazar a mi gato hasta quedar profundamente dormido.
Esto no habría significado ningún problema si la semana pasada no hubiera sufrido una catástrofe psíquica debido al rotundo fracaso y la decepción culminante de mis aspiraciones a nivel universitario, y que tal parece que no tendré nada que hacer los próximos 6 meses siguientes, eso fue un asunto que rebozó el vaso, las razones van desde la mendicidad académica, hasta la soberbia intelectual. Un periodo sabático obligado.Esto me insertó en un frenesí de locura total, de esas que a uno lo hubieran mandado derechito para el manicomio.
De esa forma me resigné de la vida en general, de mis aspiraciones, de mis sueños, de mis ilusiones, de mi libertad y Yo mismo en general. No hay esperanza, no hay respeto, no hay ambición o siquiera amor en este momento. Yo no puedo aspirar a ser un "super hombre", eso que aquí en Colombia se conoce como tener "berraquera" No quisiera ser un intelectual de proporciones faústicas,pero volverme un petardo, ignorante e inútil siendo un militar es muy peligroso, un demente delicuente armado con delirios de grandeza podría matar grandes cantidades de gente, y más si ese demente ha leído "El arte de la guerra de Sun Tzu" para cometer homicidio en masa.
Aunque ya no hay nada que hacer, existen cosas que levantan la moral indudablemente, para unos es el amor, para mí, es la música y es que hay una canción muy especial para mí, una melodia que me gustaría compartir con ustedes The tourist de RadioHead, si se preguntan por qué es simplemente por su tonada hipnótica y apaciguadora, esta canción es curativa y sanadora cuando tengo o me da nauseas o fiebre, esta me sirve mucho, es algo así como una droga. Y justamente el día de mi colapsus mental mientras montaba el último servicio de transmilenio en toda la noche hacia un antro de vandalismo e inseguridad del que sabía a ciencia cierta que No iba a salir de ahí sino en una bolsa negra .
El conductor del biarticulado estaba escuchando música a todo sonido desde su celular en altavoz, ya era tarde así que no habían muchos pasajeros para que se incomodaran con eso. simplemente mientras conducia taciturno escuchaba mezclas entre rock jazz, y baladas, nada más hermoso que ondear desde King cole hasta los Beatles viendo el paisaje nocturno. Llegamos pues a la última parada y esa canción, precisamente esa entre millones, se posicionó y comenzó a sonar. Sabía que si una canción debía ser la última de toda mi vida tendría que ser esa. Me desanimé al saber que debíamos desalojar y tendría que volver a mi casa a pie. Y arriesgando más todavia mi vida, saqué el celular en plena calle, me puse un par de audífonos y la coloqué para un paseo de dos horas. Pues a media noche no pasan autobuses por el temor a ser asaltados.
Soy tan poca cosa para los ladrones que llegué a mi casa casi a las 3 de la mañana, recibiendo un honroso insulto por parte de aquella señora que dice ser mi madre biológica, que ojala no hubiera nacido y cosas así (Que suerte que he leído a Shakespeare y todo eso es cuento trasnochado). Estaba más preocupado por encontrar la letra de la canción que por que me iban a desalojar de mi casa. Una vez la encontré fue como un valdado de agua fría, una terapia de choque eléctrico total,una vaina que me hizo poner los pies sobre la Tierra.Luego de escucharla y pensar un momento, pudí dormir tranquilamente.
It barks at no one else but me
Like it's seen a ghostI guess
it’s seen the sparks a-flowing
No one else would know
Hey man slow down, slow downIdiot, slow down, slow down
Sometimes I get overcharged
That's when you see sparks
You ask me where the hell
I'm goingAt a thousand feet per secondMás despacio idiota, Más despacio. Este fragmento es quizás lo más brillante y filosófico que he podido escuchar en mucho tiempo. A día de hoy vivimos esclavizados sin siquiera saberlo en una sociedad tan acelerada, amorfa, y absurda que es totalmente irreconocible. Algunos dirán que históricamente este es nuestro punto cumbre, "nunca habíamos podido vivir mejor".No puedo creer en ese pensamiento de "estamos en nuestro máximo esplendo"cuando La felicidad se ha convertido en un reflejo del mito de Sisifo, algo totalmente utópico, muy difícil de asir, una impotencia que se camufla muy bien entre los medios sociales.
Ya no hay tiempo para vivir, ya no hay tiempo para estudiar, ya no hay tiempo para escribir, ya no hay tiempo para enfermarse, para comer, ya no hay tiempo para amar, ni para vivir. Y en el futuro hasta para morir no habrá tiempo.
Es fácil sentirse identificado con lo que estoy diciendo. La vida se conviertió en una farsa desde que comenzamos a sobrevivir en un estado de inercia, estático y sin un porvenir claro. un asalariado corre el riesgo de desaparecer, y la educación ya no es un privilegio sino una obligación para seguir siendo competentes. Según "expertos", Colombia ostenta el puesto numero 1 del país más feliz del mundo, cuando en realidad "La cordura no depende de las estadísticas".¿DESDE CUANDO SE PUEDE MEDIR LA FELICIDAD DE UNA PERSONA". La verdad es que no sólo los colombianos estamos tristes, lo está el mundo entero, y ni siquiera lo sabe. ¿Y si te dijera que hay un mundo más allá de la matrix?
Y desgraciadamente he sido víctima de ese mal, ese síndrome del "super acelerador". Ya no existe la parsimonia del gozo, ni del recuerdo, no existe un momento que no se haya convertido en un valor comercial sin fundamento y estamos esclavizados en la nausea de un día, simple como cualquier otro, y destinado a repetirse incontables veces. Y así me he perdid.... Me he engañado a mi mísmo con eso de NO tener una hora disponible para dedicarle a mis conocidos, o dedicarlo a la lectura, a la búsqueda de la felicidad interior y a la proyección de mis sueños. (ni se imaginan cuantas veces renuncié a un momento de intimidad por el mismo cuento de "No tengo tiempo") He perdido el tiempo en otras idioteces, menos relevantes, menos sustanciales, hay algunos burdos cerdos aristócratas con corbatas y con olor a tabaco que le llaman a eso "Hacer algo productivo" o ser alguien en la vida, como si la muy acomplejada existencia ya nos dijese que tenemos valor por nosotros mismos, ahora tenemos que ganarnos, el valor de la gente, aveces, gente que siquiera tenemos la obligación de respetar por su accionar tan estúpido y ridículo,
Todo se sintetiza en lo siquiente, se conserva el cuerpo pero la mente esta muy distante, la mente no neesita del pensamiento, sólo necesita lo básico, lo menester" ...y en vista a eso todos mis fracasos son un yacimiento de miseria y pobreza personal actualmente.
Por ejemplo, si vieran mi itineeario, mi conato, magno y fantabuloso "proyecto de vida"se darían cuenta que el próximo año publicaría mi primera novela, estudiaría 4 idiomas, y tendría libros por leer como la montaña olimpia, nuevamente como un pretencioso académico que se jacta dev evocar verborrea sin sentido que somnoliza a sus interlocutores; y sin siquiera saber si tendré la salud para levantarme de la cama, si tendría la suficiente motivación personal para lograr lo planeado, o más aún la salud mental y cordura para que no terminará disparándome en la nuca al darme cuenta de la banalidad de la "realización personal" ..Y eso no sólo me pasa a mi, también a todos que rondan por mi edad, todos aquellos que no saben que hacer con su vida, y todos que en un futuro, llegaran a sus 40 años detestando el trabajo que hacen, por que los forzaron a hacer algo que detestaban.
Agradezco de gran manera a todos aquellos que han estado hasta este punto conmigo. A mi hermanita latina que es Gabina, a mi leal compañero, mi zorro, y consejero espiritual que es Christopher, a la niña de bonitas palabras, única en este mundo, sempiternus, que apodo como Cordelia, al incondicional geniecillo de Julian, a mi compañero de andanzas Cesar, a mi fuerte anarquista Rafael, a mi artista Valeria, a mi colega perenne Natalia, a mi científico guerrero Felipe, al químico que es Rodro, al interesante creador Juan Sebastian, a mi amada filósofa y doctora Katia, viejo amor muy influyende, a mis grandes maestras , la elocuente Olga y la poeta Andrea, a mi única madre y familia putativa Carmenza. Y por último,pero no menos importante, la magna Ariadna, mi leal compañera y confidente, aquella amicus agnitus est in incerto, que como en el mito que evoca su nombre, ha sido una excelente aliada,brindándome el hilar y la espada para vencer al minotauro, ese mitad hombre mitad bestia, para dominar aquel lobo estepario inmerso en mi y no perderme en el camino.
Sin embargo, oso en decidir que continuaré mi camino sólo, al menos el siguiente año, desapareceré ,no traten de buscarme por que no me encontrarán. Estaré absolutamente sólo por decisión y no es que lo haga por ingratitud sino por que, además de lo que ya he escrito, aveces me miro al espejo, y no sé quien soy, me despierto en las mañanas, y tengo nauseas, unas terribles ganas de vomitar al mundo, y de también apuñarlarme en la yugular.
Y...La verdad...Tengo miedo...Demasiado miedo, y ya no tengo a un Alonso, osea yo, que me haga compañía, ahora desconozco por completo mi nombre y mi sombra, mis capacidades y debilidades. Y es por eso que deserto y renuncio también a ser escritor, al menos por un tiempo. Mientras medito y me hago fuerte, fuerte en verdad....
Adiós a todos y les deseo con todo corazón un próspero año.
Bogotá


Comentarios
Publicar un comentario
Si tiene personalidad, por favor comente...