Lea hasta el final y le daré un caramelo...
Mi nombre es Christopher,
y sí, soy una Blatta. Vivo con millones de hermanos y hermanas a quienes
tengo que proveer de alimento diariamente; no es tarea sencilla, el cuerpo de
mi padre ya no me alcanza para todos; y
temo que algún día lleguen a estar lo suficientemente hambrientos como para
comerme vivo. No es raro que hagamos esto, los blaatta solemos comernos los cuerpos de nuestros
camaradas cuando la situación lo apremia, así resistimos hambrunas cuando hay
peligro en la superficie.No somos malos, pero los seres blah,blah siguen
exterminando a nuestras camaradas con su gas
blanco, es un gas horrible y calcitrante, tenemos una ley aquí en la colonia y es que si irrita y sofoca, seguro es gas mata blatta, no sé si en ese humo blanco estuvieran diminutos seres que atraviesan nuestra coraza de cabo a rabo pero se siente como si se te incineraran desde adentro hasta que quedarás bien cocido, y luego profundamente dormido sin poder despertar nunca más...;
La verdad solo buscamos vivir, o bueno, sobrevivir. No entiendo que hemos hecho para que nos odien tanto….
V.
Estaba por anochecer y era momento de salir; pero mi sorpresa fue trágica al ver que Sarah ya no se movía, había muerto. ¿Cómo lo sé?, estaba llena de mus; se la comían por dentro, la escena era desgarradora y yo en mi impotencia sólo pensaba en cavar, desaparecer del mundo dejar atrás a toda la colonia de la cual yo era el sustento. Sabría que mis hermanos y hermanas vendrían a comerse el resto, los blatta somos así, unas carnívoras carroñeras por excelencia.
Escarbé y escarbé por mucho tiempo sin dirección alguna. No
sabía en donde estaba, pero el lugar era frío y húmedo. Sabía que moriría allí.
Sin embargo de un momento a otro la tierra se hizo más cálida, sabía que eso
era señal que no estaba muy lejos de la superficie así que emergí de nuevo al
mundo que había dejado atrás desde la muerte de Sara.
“Hasta
los pequeños
seres
tienen grandes
historias que contar”.
Christopher,
la Blatta
I
Mi nombre es Christopher,
y sí, soy una Blatta. Vivo con millones de hermanos y hermanas a quienes
tengo que proveer de alimento diariamente; no es tarea sencilla, el cuerpo de
mi padre ya no me alcanza para todos; y
temo que algún día lleguen a estar lo suficientemente hambrientos como para
comerme vivo. No es raro que hagamos esto, los blaatta solemos comernos los cuerpos de nuestros
camaradas cuando la situación lo apremia, así resistimos hambrunas cuando hay
peligro en la superficie.No somos malos, pero los seres blah,blah siguen
exterminando a nuestras camaradas con su gas
blanco, es un gas horrible y calcitrante, tenemos una ley aquí en la colonia y es que si irrita y sofoca, seguro es gas mata blatta, no sé si en ese humo blanco estuvieran diminutos seres que atraviesan nuestra coraza de cabo a rabo pero se siente como si se te incineraran desde adentro hasta que quedarás bien cocido, y luego profundamente dormido sin poder despertar nunca más...;La verdad solo buscamos vivir, o bueno, sobrevivir. No entiendo que hemos hecho para que nos odien tanto….
II
A pesar de siempre estar en comunidad y permancer así para preservar nuestra especie, las blatta somos criaturas bastante solitarias, e individualistas, aquí importa mucho la colonia, somos lo que los blah, blah, suelen mencionar como Familia, sin embargo aquí cada quién puede pensar a su manera y hacer lo que le plazca, no existe ninguna regla que nos rija, salvo la de, no te comas a tu compañero hasta que sepas que esta COMPLETAMENTE muerto, Suele pasar que muchas veces, familias enteras quedan totalmente despojadas y separadas de su lugar de residencia por motivos naturales tales como terremotos o superinundaciones, por un depredador o cuando los blah,blah perturban nuestra pacífica existencia. De esa manera es que llegamos a ser tan cuantiosos, los huérfanos, las madres solteras incluso los defectosos de nacimiento como los pata chueca son integrados a nuestro círculo social, sin importar su "clase", palabra que siempre ha llamado mi atención porque los blah, blah, siempre lo hacen para diferenciarse entre sí. Quizás los arios sean lo mismo que "la Gran blatta"..En fin.
Puede ser que funcionemos como un gran entidad que se mueve y palpita en sincronía, una amalgama perfecta y gigantesca de antenas, patas y corazas ovaldas, pero, en momentos de crisis toda nuestra filial unión, y se convierte en "Salvense quién pueda", y salimos como viles cobardes a escondernos y protegernos en cualquier agujero que encontremos. Lo que no lo logran, son la cena del día siguiente...
III
Sara era mi hermana, y mi mejor amiga, ella conocía todo acerca de mí y era sin duda la persona que yo más apreciaba de este mundo y sabía que era así…Éramos inseparables. Un día mientras explorábamos la superficie en busca de alimento, ella fue arrancada del suelo por un Tweet y su cabeza fue dividida de un picotazo tajante. Tuve que morderle la pata para que la soltase. Por suerte los Blatta somos seres que podemos vivir mucho tiempo sin nuestra cabeza y eso no representa problema alguno, no es que sea una peripecia que perdamos nuestra cabeza, por el contrario nos hace ganar más estatus en la colonia, Nos hace más atractivos para reproducirnos
Puede ser que funcionemos como un gran entidad que se mueve y palpita en sincronía, una amalgama perfecta y gigantesca de antenas, patas y corazas ovaldas, pero, en momentos de crisis toda nuestra filial unión, y se convierte en "Salvense quién pueda", y salimos como viles cobardes a escondernos y protegernos en cualquier agujero que encontremos. Lo que no lo logran, son la cena del día siguiente...
III
Sara era mi hermana, y mi mejor amiga, ella conocía todo acerca de mí y era sin duda la persona que yo más apreciaba de este mundo y sabía que era así…Éramos inseparables. Un día mientras explorábamos la superficie en busca de alimento, ella fue arrancada del suelo por un Tweet y su cabeza fue dividida de un picotazo tajante. Tuve que morderle la pata para que la soltase. Por suerte los Blatta somos seres que podemos vivir mucho tiempo sin nuestra cabeza y eso no representa problema alguno, no es que sea una peripecia que perdamos nuestra cabeza, por el contrario nos hace ganar más estatus en la colonia, Nos hace más atractivos para reproducirnos
III
Habíamos encontrado una Gri, gri Gryll verde moribunda, Sara me hizo
entender que no era efecto de los blah,blah que las abolladuras de su torax
decían que había sido ferozmente atacada por Whiss, y el veneno ya estaba
pasando a su torrente linfático dejandola tieza y dura como una roca .Cuando se habla de sobrevivir no hay bueno ni malo, rey o reina, santo o demonio, se vive o no sé vive, la naturaleza es cruel con algunos pero una
madre para otros, al menos sé que tendremos para comer otros 3 meses al menos. Así somos las blatta las oportunistas del reino animal
IV
Me preocupaba que Sara no comiera, ya eran dos semanas
desde su última bocanada, con dificultad apenas daba ciertos pasos y cuando
algún blah,blah nos descubría en nuestras andanzas nocturnas, ella casi no se movía.
Su andar era lento y sosegado, su llama interna, la que mantiene a los seres vivos en esencia con vida,
se había extinguido, como si fuera una carcasa fétida la que estuviese allí y
mi querida Sara hubiese quedado calcinada al igual que nuestras camaradas
caídas bajo el mortífero humo blanco
V.
Estaba por anochecer y era momento de salir; pero mi sorpresa fue trágica al ver que Sarah ya no se movía, había muerto. ¿Cómo lo sé?, estaba llena de mus; se la comían por dentro, la escena era desgarradora y yo en mi impotencia sólo pensaba en cavar, desaparecer del mundo dejar atrás a toda la colonia de la cual yo era el sustento. Sabría que mis hermanos y hermanas vendrían a comerse el resto, los blatta somos así, unas carnívoras carroñeras por excelencia.
Hoy, Los Blah,blah llevaban un traje extraño, tenían
máscaras de Oink, palos de metal que producían sonidos estrepitosos: venían en grupos
numerosos destrozando todo a su paso, buscando a algo o alguien. Empezaron a
gritar como energúmenos y disparar con sus palos de metal. Era muy peligroso
quedarse en este panorama, así que lo único que hice fue deslizarme por debajo
de una cañería hasta quien sabe dónde.
VII
Era oscuro, estaba agotado y hambriento, ya eran 4 días
desde la última vez que comía y mi cuerpo empezaba a ponerse frágil, como el de
Sara en sus últimas instancias, debía seguir, no podía morir en un caño.
Escuché los susurros de un Shirk seres de 4 patas, con bigotes, peludos y bastante grandes. Estaba viniendo del final del túnel, de lo que parecía un enrevesado de túneles de aguas turbias y muy malolientes que por alguna razón siempre conducían al mundo de la superficie. no pueden
entender la alegría de una Blatta cuando fortuitamente aparee uno de ellos, eso significa que hay indicios de civilización, ellos no son muy distintos que nosotros, también viven secretamente en la superficie , viven en gigantescas colonias, y se alimentan de lo que encuentren, ya sean sobras, o cuerpos en descomposición.Aunque hay una diferencia sustancial entre nosotros, más allá de nuestra mera apariencia y nuestras perturbadoras virtudes, podemos detectar el peligro gracias a nuestras antenas, en cambio...Ellas, me apena decirlo, su ingenuidad y estupidez las hace morir por un trozo de esponja de Muuu. Simplemente me apena que estos seres tan incomprendidos lleguen a ser odiados por todo el mundo, desde los blah,blah hasta los tweets inclusive las mus o las fleas las atacan sin compasión. Por algún motivo Los blah,blah los denominan "Peste", no sé eso que significa...pero creo que es "Soy peligroso"
VIII
sabía que allí encontraría refugio y alimento; así que continué retando a mi cuerpo hasta el final del túnel. Pero, lo que encontré allí eran varios Blah,blah; no eran como los otros, muchos parecían haraposos, sus prendas todas raídas, era como si fueran otro tipo de gente, no tenían ese fétido aroma de alcohol, y ninguno de ellos parecía inmutarse por encontrarse en un lugar tan insalubre. No corrían despavoridos a la esquina del cuarto a vociferar en contra nuestra, era sorprendente que fueran tan indiferentes ante nosotros, el monstro que representábamos para ellos…
VIII
sabía que allí encontraría refugio y alimento; así que continué retando a mi cuerpo hasta el final del túnel. Pero, lo que encontré allí eran varios Blah,blah; no eran como los otros, muchos parecían haraposos, sus prendas todas raídas, era como si fueran otro tipo de gente, no tenían ese fétido aroma de alcohol, y ninguno de ellos parecía inmutarse por encontrarse en un lugar tan insalubre. No corrían despavoridos a la esquina del cuarto a vociferar en contra nuestra, era sorprendente que fueran tan indiferentes ante nosotros, el monstro que representábamos para ellos…
VIII
Conocí a Fausto. Él era otra especie de Blatta, era
realmente gigantesca y poseía un gran cuerpo diseñado para batallar con una
decena de mus sin siquiera salir lastimado. Poseía un acento distinto, propio
de las zonas costeras y solía reducir el sonido de la S. Fausto me dijo que en
el sitio se encontraban una clase marginada de los Blah,blah; -¿Por qué los
blah,blah se destruyen, se alejan y se odian entre ellos? .¿Por qué se creen
tan distintos unos de los otros?, le preguntaba, él me contestaba con una
tristeza ajena que parecía hacerle preso desde hace muchos años.-No lo sé
Chíco, hace áños que tengo la mima
pregunta que tú…
IX
Íbamos en búsqueda de alimento cuando de un momento a otro
un Blu Blup saltó de entre un estanque y
atacó a Fausto con su lengua y lo digerió en un bocado. Quedé anonadado y paralizado
por temor o por rabia, en ese momento no sabía que sentir, y mi historia
hubiese terminado ahí si no hubiese sido por una Shirk que se abalanzó para
comérsela. Se detuvo un instante, parada en sus dos patas traseras me dijo que
su nombre era Valentín. Me dijo algo que me heló la sangre. Mencionó que los
blah,blah vendrían en multitudes y el Gran humo blanco estaría cerca. Luego
salió huyendo.
X
El tiempo pasaba y las profecías de Valentín parecían ser una lectura certera del futuro;
llegaron más blah,blah con el tiempo, el mundo subterráneo parecía volverse en Tierra
de Blah,blahs y vivir ya no era seguro
en aquel lugar. Les informe a mis camaradas que debíamos irnos, que la muerte
nos aguardaba; ellos no hicieron caso .Yo por mi lado decidí huir y dejar a mi
nueva familia atrás.
XI
Escarbé y escarbé por mucho tiempo sin dirección alguna. No
sabía en donde estaba, pero el lugar era frío y húmedo. Sabía que moriría allí.
Sin embargo de un momento a otro la tierra se hizo más cálida, sabía que eso
era señal que no estaba muy lejos de la superficie así que emergí de nuevo al
mundo que había dejado atrás desde la muerte de Sara.
Mire el panorama un instante, había tierra seca por todos
lados, ¿Desde cuándo había llegado a un desierto? Me preguntaba con cierta
incertidumbre, si acaso yacía muy lejos
de mi lugar de origen o de la colonia de Fausto. A lo que alcanzaba a ver, había
una colosal nube de humo blanco en forma de hongo; esa era la última profecía de
Valentín. Desde ese entonces no hubo señales de Blah,blahs durante muchos años,
no existía amenaza alguna que impidiera nuestro desarrollo, tampoco hubieron
Tweets, Guaus,Mios Mantis, o siquiera
Shirks o Blublups….Eran épocas tranquilas y doradas para los Blatta…
FIN

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